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Surrealismo

El término surrealismo fue acuñado por primera vez por Guillaume Apollinaire en el año 1917 calificando la obra Las tetas de Tiresias como un drama surrealista para expresar una forma de ver la realidad, más adelante el escritor André Breton quien hacía parte del dadaísmo, durante la Guerra  inclinó su interés por los trabajos y obras de Sigmund Freud llevándolo a  formular y fundamentar la teoría surrealista, Breton vio en el psicoanálisis una  posibilidad de creación artística que buscará una nueva visión del mundo y del  hombre en todo lo que representa; retoma la palabra surrealismo, incorpora  un significado e impulsa de manera drástica este concepto creando así el  movimiento surrealista, André Breton despierta el interés de muchos artistas y  escritores en 1924 al publicar el primer “Manifiesto Surrealista” en el que exponía su filosofía del arte como expresión del subconsciente, "Debemos romper las ataduras a la razón", declaraba. Había que desechar toda pretensión formal; el artista debía convertirse en "mero mecanismo de grabación de sus sueños". Quienes estuviesen dispuestos a crear, "libres de control de la razón", hallarían una nueva "realidad absoluta o super realidad". 


  
El contexto social político y económico de la postguerra fue desolador, se encontraba una sociedad que orientaba su confianza en la aparición de la sociedad de las naciones para mantener la paz y evitar nuevamente un hecho que destruyera todo lo que habían reconstruido, pero la aparición de los movimientos Socialistas y Comunistas, el inicio de la dictadura fascista desembocarían tensiones políticas y económicas exponiendo a la humanidad a una segunda guerra mundial. Los crecimientos económicos que se experimentaron en la gran mayoría de potencias del mundo, la participación de las diferentes clases sociales en la política, la presencia del género femenino en el mundo laboral y educativo y el desarrollo del psicoanálisis como aportación a la ciencia fueron sucesos de auge durante la época. Según Breton, esta situación exigía un arte nuevo que explorara en lo más profundo del ser humano, desarrollando el arte surrealista con el fin de poder olvidar la realidad a través de lo imaginario y lo irracional, rompiendo los principios de la pintura tradicional y lo irrefutable de las costumbres, los valores morales, la significación de las imágenes, el sentido de las palabras, ofreciendo así, el optimismo de un esquema constructivo basado en la libertad que le permite a los artistas interiorizar y expresar sus sentimientos e impulsos, todo esto fundamentado en la verdad científica del psicoanálisis freudiano.

Dentro de este movimiento se encuentran dos variantes, el surrealismo abstracto, donde artistas como MassonMiró o Klee crean ideas e imágenes a partir del automatismo más puro, y el surrealismo figurativo, en el que ErnstTanguyMagritte o Dalí  se interesan más por la vía onírica, cuyas obras presentan un realismo fotográfico, aunque totalmente alejadas de la pintura tradicional.

¥    Max Ernst (1891-1979)
Llegó a ser uno de los principales exponentes del Surrealismo utilizando la técnica del frotage, consiste en frotar una mina de plomo o lápiz sobre un papel que se apoya en un objeto y se deja así su huella en dicho papel, con todas sus irregularidades. Las imágenes surgidas aparecerán cargadas de misteriosas evocaciones, de signos de catástrofe y desolación.
Árbol Solitario y arboles conjugados. 1940. Max Ernst. Óleo sobre tela
Formas de apariencias entre vegetal y mineral aprisionan a seres humanos, formando una naturaleza ambivalente que quiere expresar la impotencia de la civilización europea frente a la segunda Guerra mundial.

¥    René Magritte (1898-1976)

Es uno de los surrealistas más claramente simbolistas, provoca el choque emotivo de color aplicado a formas realistas puestas en lugares y momentos sorprendentes. Realiza absurdas combinaciones de paisajes, arquitecturas, esculturas, ambientes externos e internos.

Esto no es una pipa, 1928, René Magritte. Óleo sobre tela.
Sirvió a su autor a concretar de forma plástica su gran aportación a la revolución surrealista: la idea de que la similitud no implica identidad, y el establecimiento de la distancia entre realidad y representación.
Para la construcción de los fantásticos no hacen falta alardes imaginativos, basta con la violación de las leyes que rigen el orden común poético de las cosas, con cuestionar la solidez de los principios, siempre convencionales y estereotipados, sobre los que construimos nuestra propia existencia cotidiana

¥    Salvador Dalí (1904-1989)

Dalí es más escandaloso y extravagante de todo el grupo. Sus cuadros presentan figuras imposibles fruto de su imaginación, consiguió en sus imágenes liberar  obsesiones sexuales y enfrentarse a su miedo a la muerte.Sus obras se caracterizan por la aplicación de su método “paranoico-crítico”, un sistema de recreación de las imágenes siguiendo la lógica de las asociaciones obsesivas a través de las cuales las formas alcanzan una significación apropiada. Su pintura resulta excepcional en sus calidades plásticas por la corrección en el dibujo y por la presencia de la luz, transparente y limpia.

El Gran Masturbador. 1929. Oleo sobre lienzo, Dalì




¥         Yves Tanguy (1900-1985)

Representa sueños desligados a toda referencia a la realidad. Los horizontes, la sensación de infinito, la presencia de objetos misteriosos y sin correspondencia con la realidad objetiva y las alusiones a signos sexuales caracterizan su obra consiguiendo provocar angustia y misterio.

Todavía y siempre. 1942. Óleo sobre lienzo.Yves Tanguy

¥    André Masson (1896-1987)       
Analiza la estructura del objeto para convertirlo en una elucubración intelectual. Parece que el color, conjugado de modo personal y con una valoración casi abstracta es lo que más le importa. Su modo es más vital, sin la opresión angustiosa de la mayoría de los surrealistas.

Gradiva, 1939. Óleo sobre lienzo, André Masson 


¥    Joan Miró (1893-1983)

 Es el máximo representante del surrealismo abstracto, aunque fue solamente una fase dentro de su producción, sus cuadros están llenos de poesía, pinta con Colores puros y tintas planas, sus imágenes son simples,  con pocos trazos, no tratan de expresar una idea, sino que desean bastarse a sí mismos y  son extraídos de lo irracional, crea un mundo propio que se abre paso a la abstracción. Rechaza la perspectiva, el modelado, el claroscuro y el acabado minucioso.  
Le Carnaval d'Arlequin. 1925. Óleo sobre Lienzo. Joan Miró



¥     Paul Klee (1879-1940)

Pinta mundos que tienen sus propias leyes naturales, donde se desarrolla una existencia paralela y donde la imaginación hace posible la convivencia de los elementos. Otras veces, estos mundos contienen personajes creados con magia y simbolismo.
Las formas y los colores juegan a componer la diversidad biológica de esta naturaleza imaginada. La luz y la armonía que genera, son sin duda, los que gobiernan este universo de colores y líneas.
En la obra de Paul Klee destaca su sensibilidad, muy culta, intelectual, musical y espacial. Con una imaginación que connota la infancia y una técnica gráfica muy estudiada, muy sabia, elabora sus mundos y paisajes entre surrealistas y abstractos.
Ad Parnassum 1932. Pintura de Paul Klee.

TÉCNICAS QUE BUSCABAN LA LIBERTAD DE CREACIÓN OLVIDANDO LA RAZÓN

Ø    La fotografía, la cinematografía y la fabricación de objetos (tomadas del Dadaísmo).
Ø    El Collage y el ensamblaje de objetos incongruentes
Ø    El Frottage (dibujos logrados por el roce de superficies rugosas contra el papel o el lienzo).
Ø    Técnica del “Cadáver Exquisito” o la pintura automática (imágenes interesantes e ilógicas).
Ø    Automatismo (cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control).
Ø    Decalcomania.
Ø    Grattage.

De esta manera los surrealistas ampliaron el sentido de lo bello y legaron un gusto por lo arbitrario transformándolo en maravilloso a la vez que introdujeron la magia de lo cotidiano, los artistas posteriores le deben una serie de técnicas que sirvieron para escapar la destreza del oficio en la creación de imágenes cargadas de sentido, inquietantes y poderosas quedando para siempre como herramientas del quehacer pictórico, aunque el surrealismo se esboza a la misma realidad de la guerra que provoca una crisis en las mentes europeas, lo que incita a una parte de los individuos de la época a cuestionarse la realidad existente.

A partir de 1925, el surrealismo se politiza; se producen los primeros contactos con los comunistas, que culminaría ese mismo año con la adhesión al Partido Comunista por parte de Breton. Entre 1925 y 1930, Louis Aragón, Buñuel, Dalí, Paul Éluard, Max Ernst, Yves Tanguy y Tristan Tzara, entre otros, se declaran partidarios de Breton. Por su parte Jean Arp y Miró, aunque no compartían la decisión política tomada por Breton, continuaban participando con interés en las exposiciones surrealistas. El movimiento se hizo internacional apareciendo grupos surrealistas en los Estados Unidos, Dinamarca, Londres, Checoslovaquia y Japón. Desde este momento, se abrirá una disputa entre aquellos surrealistas que conciben el surrealismo como un movimiento puramente artístico, rechazando la supeditación al comunismo, y los que acompañan a Breton en su giro a la izquierda.










Referencias 

GOWING, Lawrence. Historia universal del Arte. Editorial Rombo,S.A. Barcelona.1994
CHAMORRO, Paloma. Contexto histórico del surrealismo. Universidad Rey Juan Carlos. febrero 2014. disponible en: https://dibujourjc.files.wordpress.com/2014/03/el-contexto-del-surrealismo.pdf




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